12 de noviembre de 2014
La organización no gubernamental "Red Solidaria" emitió un comunicado en respaldo a la familia de Osvaldo Martínez, cuyo niño con capacidades diferentes fuera discriminado durante un concierto en la Parroquia del Santísimo Sacramento.
De esta manera repercutió la nota publicada por LA VOZ donde se puso al descubierto esta triste situación vivida el pasado viernes, cuando se desempeñaba el Coro Estable de Tandil, y el ex director, Bernardo Moroder, pidió que retiraran a un pequeño con Síndrome de Williams porque "deslucía" el show.
"Abrazamos con afecto al señor Osvaldo Martínez y su familia por la discriminación que sufrió su hijito en un encuentro coral. Nuestra solidaridad para ellos", indicó la coordinadora de la ONG, Silvia Nosei.
Asimismo, la noticia cobró notoriedad en las redes sociales, donde los internautas traslucieron su indignación por el hecho que será denunciado ante el Inadi.
El lamentable episodio tuvo como víctima a un pequeño de 7 años que padece la enfermedad conocida como TGD, trastorno vinculado con el autismo.
Durante el fin de semana largo se desarrolló el 41º Festival de Coros de Tandil, en el templo católico de Belgrano 531.
Carlos Martínez, padre del menor, dejó trascender que pasaron los días y "no puedo salir de mi asombro, como ser humano y cristiano".
"Esperamos con muchas ganas este festival porque mi hijo, que resultó blanco de esta acción, tiene el Síndrome de Williams y ama la música, los entendidos dicen que posee oído absoluto", narró.
Al ingresar a la Parroquia "buscamos un lugar al costado izquierdo, donde no había mucha gente, así se sentaba el nene con tranquilidad. Veníamos disfrutando maravillosamente del Coro Estable, hasta que Moroder se acercó a mi señora pidiendo que retiremos al chico. Mi mujer se quedó congelada, luego me lo dijo a mi. Esperamos que termine el segundo tema y mi señora, para preservar a la familia, decidió irse. Esa noche estábamos con los otros nenes, uno que padece Glaucoma congénito, el pequeño de 2 años y mi madre".
Martínez expresó que "nos sentimos muy mal, se trata de la casa del Señor y me está discriminando, le dije que como católico estaba profanando el templo, porque ahí somos todos bienvenidos hasta que apareció él con esto".
Añadió que la actitud de Moroder "me pegó como padre y cristiano, nunca pensé ser discriminado en mi segunda casa. En el medio del segundo tema me dijo que retirara el chico porque deslucía el espectáculo, y la gente en vez de mirar al coro lo miraba a él, cuando la filmación que tengo no muestra eso", dijo el papá.
Transcurrido el mal momento, "afuera de la Iglesia lo hablé con algunos coristas y el padre Fernando, que al otro día me llamó por teléfono para pedirme disculpas".
"No tengo una explicación real, el nene estaba a un costado, tranquilo, con una hilera vacía, no hay justificación de nada porque es un lugar público, y nosotros como fieles nos consideramos dueños del templo", exteriorizó el damnificado.
Y reiteró que "al otro día me llamó el padre Fernando pidiendo disculpas, él quedó congelado como yo, es un sacerdote joven, que nunca había pasado una situación así adentro de la Iglesia".
Luego Martínez reconoció que "lloré como un niño, entré en un conflicto espiritual e intelectual, no podía ni conducir el auto".
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario